Última actualización: 6 de septiembre de 2026
Al usar Quits aceptas lo que hay aquí abajo. Está escrito para entenderse a la primera; si algo no te queda claro, pregunta en soporte@quits.pro.
Quits es el servicio y la app a los que se refieren estas condiciones. Para cualquier asunto relacionado con ellas: soporte@quits.pro. Los datos identificativos completos de quien presta el servicio constan en la ficha de la app en el App Store y se facilitan a quien los pida en esa dirección.
Una app para apuntar gastos compartidos y calcular quién debe a quién. Quits no mueve dinero: no cobra, no paga, no transfiere y no es una entidad de pago. Los pagos entre vosotros los hacéis por vuestra cuenta y en la app solo se anotan.
Usar Quits para algo ilegal, subir contenido que no te pertenece o que sea ofensivo, invitar a direcciones ajenas de forma masiva o no consentida, intentar acceder a datos de otras personas, o hacer ingeniería inversa del servicio o forzarlo con medios automatizados. Si pasa algo de esto, la cuenta se puede suspender o cerrar sin aviso.
El plan gratis permite apuntar 3 gastos al día, sin límite de grupos ni de personas. Quits Pro quita ese tope y añade las estadísticas completas y la exportación a CSV.
| Plan | Precio de referencia | Renovación |
|---|---|---|
| Mensual | 3,99 € | Cada mes, automática |
| Anual, con 7 días de prueba | 19,99 € | Cada año, automática |
| Pago único | 39,99 € | No se renueva |
El precio final lo muestra la tienda en tu moneda e incluye los impuestos que correspondan a tu país; puede variar respecto a estas cifras de referencia en euros.
Los precios pueden cambiar en cualquier momento. Un cambio no afecta a un periodo ya pagado y Apple avisa antes de renovar a otro precio, según sus propias reglas.
Lo que apuntas es tuyo. Nos das solo el permiso necesario para guardarlo, mostrarlo a los miembros de tus grupos y hacer copias de seguridad; nada más. Cómo se tratan tus datos personales está en la política de privacidad.
Quits se ofrece «tal cual» y según disponibilidad, sin garantía de ningún tipo, ni expresa ni implícita: ni de que esté siempre disponible, ni de que funcione sin errores o interrupciones, ni de que los cálculos se ajusten a lo que tú esperas de ellos, ni de que sirva para un fin concreto.
Los números que introduces son tuyos, y también lo es la decisión de darlos por buenos: revísalos antes de zanjar cuentas con nadie. Quits es una herramienta para anotar, no un dictamen sobre lo que nadie debe, ni asesoramiento contable, fiscal, financiero ni legal. Quien decide qué se paga, a quién y cuándo eres tú.
En la medida en que la ley lo permita, no se responde de:
Y en todo caso, dentro de lo que la ley permite, la responsabilidad total se limita a lo que hayas pagado por Quits en los 12 meses anteriores; si no has pagado nada, no hay cantidad que reclamar.
Respondes tú del uso que hagas de Quits: de que los datos que metes sean ciertos, de tener permiso para incluir los de otras personas —su nombre o su correo— y de cumplir la ley al usarlo. Si un tercero reclama por algo que hayas hecho con la app, esa reclamación es cosa tuya y te haces cargo de ella y de sus costes.
Nada de esto recorta los derechos que la ley te reconoce como consumidor: donde la ley no permita excluir o limitar la responsabilidad, no se excluye ni se limita.
Quits es lo que sea en cada momento. El servicio entero o cualquiera de sus funciones —incluidas las de Pro— puede cambiarse, limitarse, suspenderse o retirarse en cualquier momento y sin aviso previo, y lo mismo vale para estas condiciones, que se aplican en su versión publicada aquí; la fecha de arriba dice cuál es. Seguir usando la app después de un cambio es aceptarlo.
No hay compromiso de mantener el servicio en marcha durante ningún plazo, ni de conservar tus datos más allá de lo que la ley exija, ni de avisar antes de dejar de prestarlo. En lo que la ley permita, nada de esto da derecho a indemnización.
Una cuenta se puede suspender o cerrar en cualquier momento si se incumplen estas condiciones o si mantener el servicio deja de ser viable.
Lo que ya hayas pagado a Apple sigue las reglas de Apple, que es quien cobra y quien decide sobre devoluciones.
Se aplica la ley española. Si eres consumidor, puedes reclamar ante los tribunales de tu domicilio y usar la plataforma europea de resolución de litigios en línea.